La escena como máquina de digerir la realidad, el foco como fuente de disuasión de las tinieblas que nos rodean, de las sombras que nos acechan, el disfraz como piel desnuda, la mueca como gesto, como prueba de humanidad, de civilización, la impostura como actitud, la distancia como método, el humor como medio y objetivo, la burla como catarsis. El humor como la forma más civilizada de arte, según Albert, el humor como quiebro del camino, como sorpresa, como sorprendente ruptura con lo esperado.